De hecho, según un reciente informe de la consultora internacional Statista, durante 2017 la función más subcontratada por los líderes de TI fue el desarrollo de aplicaciones de software. No obstante, el outsourcing de TI va desde un servicio de help desk hasta backups o auditorías, pasando por una migración de servidores.
El proveedor de servicios TI debe ser un socio estratégico y que su outsourcing se convierta no únicamente en un óptimo rendimiento, sino también en una ventaja competitiva para la empresa que lo contrata. En definitiva, hay que trabajar por entregar un servicio de excelencia.
Con todo, la transformación digital, así como la necesidad permanente de innovar, seguirán potenciando el outsourcing TI, el cual debe ser, además de lo ya mencionado, mucho más especializado y flexible. Las tecnologías no paran y esta tendencia tampoco.